LA MATRIZ CULTURAL DEL CHILOÉ PROFUNDO FRENTE A LAS INDUSTRIAS EXPORTADORAS
Texto y fotos: Patricio Igor Melillanca
El reportaje escrito puede ser visto en este link
 
caguach

Junto al doctor Jaime Ibacache que dirige la Unidad de Salud Colectiva del Servicio de Salud de Chiloé viajamos a la isla de Caguach.
En el trayecto de 40 minutos en la lancha rápida del Servicio, se conversa con uno de los encargados del transporte.
A veces llueve en otras ocasiones sale el sol, estamos en Chiloé.

 

nazareno

El Nazareno de Caguach vigila o es vigilado. Siempre tiene flores, pero también soledad, lluvia y viento.
Aquí llegan miles de personas cuando el 30 de agosto se celebra a este milagroso Cristo chilote.
Entonces lo sacro se ha mezclado con lo pagano, lo Castellano con lo Huilliche y Chono,  los santos con curanderos y chamanes,
lo pacato con la liberación y picardía, y el agua bendita con las otras aguas más espirituosas y chispeantes

 

jotes

La iglesia es coronada por una cruz de madera donde se posan pájaros marinos,
pero nos extrañó que también varios jotes, carroñeros negros, vigilaran desde las alturas eclesiales.

 

Una a una llegan las mujeres a recordar como se usaba la lana de oveja.
En este encuentro “vuelven a aparecer antiguos conocimientos transmitidos de fogón en fogón, de mano en mano, de mate en mate”.

 

pan

La familia Levin Peranchiguay prepara el pan que se compartira en el almuerzo. Madre e hija son diestras cocineras y enfitrionas de alta calidad.

 

mujeres

Mónica Unquén, Antonia Leviñanco, Adriana Unquén, Cecilia Vargas, Ruth Levín, Roberto Levín, Fresia Peranchiguay C.,
Cecilia Levín, Paula Levín, Blanca Unquén, Delia Unquén, Fresia Peranchiguay P.
Algunas de estas mujeres aparecen en esta fotografía en el encuentro de Salud Colectiva.

 

lanas

La Unidad de Salud Colectiva del Servicio de Salud de Chiloé llama “Lanas ancestrales y sanadoras”
al encuentro que vienen sosteniendo varias mujeres y hombres, niños y niñas,
para recordar los diferentes usos que las antiguas comunidades chilotas le daban a la lana de oveja.

 

Los niños participan en el encuentro, juegan también mientras se desarrolla la reunión.
Pero tienen la libertad de ir corriendo a la playa, subirse a los arboles, corretiar a las gallinas.

 

La joven Paula Levín redacta la carta, la lee en voz alta, mientras las mujeres aprueban comentan y sugieren.
Luego en una hoja aparte todas deciden firmar y estampan sus nombres.

 

Demandan al Estado un transmisor radial para en caso de emergencia estar comunicadas con las otras islas y el sistema de atención colectiva.
También solicitan una camilla que facilite las labores de atención médica y de masajes de los y las que lo requieran.
E invitan al director de salud de la comuna al nuevo encuentro que se centrará en el uso de las lanas.

 

En la localidad de Capilla Antigua, en la Isla de Caguach, existen corrales de pesca que son pequeñas murallas circulares
que la pleamar cubre totalmente y luego cuando el agua se retira deja varias especies en estos antiquísimos rediles costeros.

 

Es ahora cuando nos explicamos que tal como los jotes estaban encima de la cruz de la iglesia naranja de Caguach,
también están sobre los lobos muertos, lobos asesinados por la fiebre naranja del salmón.

 

Algunos de los trayectos hubo que modificarlos, porque la línea directa entre Caguach y otras localidades
está interrumpida por jaulas de engorda de salmones. La industria salmonera gano millones de dólares
pero los bajos estándares ambientales y sanitarios, la casi nula fiscalización estatal
y las trenzas de poder y colusión política entre empresarios, legisladores y funcionarios,
generaron una crisis sanitaria sin precedentes que obligó a cerrar a casi la totalidad de las empresas salmoneras en Chiloé.
 
 
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