Iniciativa fue presentada por un bloque de legisladores socialistas, con lo cual establecen una clara señal para que la millonaría industria del salmón comience a responsabilizarse por el uso y abuso de bordes costeros, fondos marinos, y recursos del mar que son propiedad de todos los chilenos.
Leyes promulgadas en tiempo de dictadura continúan beneficiando a compañías nacionales y transnacionales. En Tierra del Fuego, mientras la inversión empresarial fue de 25 millones de dólares el Estado gasto US$37 Millones en subvenciones.
Fortalecer los centros locales de producción acuícola, buscar la asociatividad entre ellos, eliminar restricciones y desarrollar los vínculos con los mercados, incluyendo la posibilidad de transformación de los productos primarios, son algunos de los objetivos que buscan las comunidades costeras.
Además de las conclusiones finales del seminario “Responsabilidad Social y Salmonicultura” organizado por el Centro Ecoceanos, los diferentes participantes valoraron este espacio de reflexión como una necesaria forma para encontrarse y establecer posibilidades de trabajo colectivo entre trabajadores, comunidades locales, organizaciones ciudadanas, un sector de la empresa y funcionarios estatales.