“Magallanes no merece repetir la crisis sanitaria de Los Lagos”
El
representante de esta conocida organización ambientalista y ecológica
afirmó que en el proceso de expansión de la industria salmonera, se
están cometiendo los mismos errores que en Puerto Montt y Chiloé, que
terminó en una crisis económica y social.
La Prensa Austral
17 de Noviembre de 2010
Víctor Saavedra O.
Si antes había aprensiones por la masificación de la industria
acuícola en Magallanes, con la detección de un brote de la Anemia
Infecciosa del Salmón (Isa) se declaró la guerra entre los productores y
las organizaciones ambientalistas, con el gobierno en medio.
En la Asociación de Productores de Salmón y Truchas de Magallanes
afirman que el brote detectado en bahía Perales, provincia de Ultima
Esperanza, es un hecho aislado y que en ningún caso refleja una falla de
la nueva normativa sanitaria.
“Ninguna normativa va a generar inmunidad por sí sola, la
salmonicultura es una actividad bio-económica más y en los manejos de la
producción, los riesgos de patologías diversas están”, explicó el
presidente de la Asociación, Drago Covacich.
En el gobierno aplicaron un discurso más condescendiente con el
brote del virus. “El Isa llegó para quedarse y como toda enfermedad hay
que monitorearla para que no afecte el proceso productivo”, informó
Sernapesca.
Pero en las organizaciones ambientales y ligadas al turismo, el
brote está lejos de ser un hecho aislado. Aseguran que hay claros
indicios de que Magallanes sufrirá la misma crisis sanitaria, económica y
social que la Décima Región con el Isa,
¿Se viene un Deja Vu?
Para el director de la organización ambiental Ecocéanos, Juan Carlos
Cárdenas, este brote de la enfermedad después de la crisis sanitaria de
hace unos años, dejó en evidencia que la llamada “salmonicultura 2.0”
no cumple su cometido.
“La denominada ‘salmonicultura 2.0’, que superaría los errores
cometidos en Los Lagos, no es más que una estrategia comunicacional, no
es real. Imagínate que sólo hay ocho centros operando en la región, en
el 2% del litoral, y ya está la presencia del virus. Qué va a pasar
cuando se entreguen las concesiones”, afirmó.
La crisis generada por el virus en Los Lagos dejó al 80% de los
centros de cultivo no operativos y más de 20 mil trabajadores cesantes,
con pérdidas calculadas en US$2.000 millones.
Si bien la industria magallánica tenía una participación menor, los
efectos también fueron nefastos. Significó pérdidas del orden de los
US$10 millones, unas 4.500 toneladas de peces muertos y cerca de 200
cesantes. Entre que se detectó en diciembre de 2008 y marzo del
siguiente año, se pasó de cinco centros de engorda a sólo uno.
Se desnudaron
las falencias
Cárdenas fue enfático en decir que este primer brote es un llamado
de alerta para el gobierno y que es obligación del gobierno tomar cartas
en el asunto, replanteando la idea de permitir la expansión de la
industria, y también para los privados, quienes tienen que aprender de
los errores cometidos.
- ¿Qué significa para Magallanes este brote de virus Isa, en pleno proceso de concesiones?
- “Es demoledor. Con ello Magallanes perdió su principal atractivo,
que era un territorio extremo libre de la enfermedad. Eso se perdió y
todo indica que habrá una expansión”.
- ¿Cuáles son esos indicadores?
- “Que pese a lo que pasó en Los Lagos, la industria sigue
cometiendo las mismas prácticas que desataron la crisis. Acuimag tenía
una sobreproducción donde se descubrió el brote. Hay 600 toneladas de
salmón del Atlántico que está en riesgo de infectarse, en un centro que
sólo tiene permiso para 220 toneladas anuales, y nadie hizo o dijo
nada”.
- ¿Con ello se refiere al gobierno, específicamente a Sernapesca?
- “Hay muchas cosas que no tienen respuesta, demandamos información y
transparencia al gobierno y nada. ¿La empresa tiene permiso de engorda,
cuál es el destino de las ovas o qué pasará con los ejemplares
contaminados? Sernapesca tiene un claro déficit de fiscalización, en
Magallanes tiene cinco funcionarios de planta y 27 a contrata. Es una
situación extremadamente preocupante, pero se ve que el gobierno
regional y Sernapesca ve con liviandad el asunto”.
- ¿No se está preparado entonces para una expansión de la industria?
- “Para nada, hay un déficit tremendo de infraestructura. Acuimag
presentó un proyecto para instalar una incineradora de 88 metros
cuadrados en bahía Perales, para eliminar sus desechos; eso te dice que
las cosas ya se están haciendo mal. A eso se suma el proceso de
blanqueamiento que se está haciendo con las toneladas de peces
contaminados. Se llevaron 20 toneladas al vertedero municipal de Punta
Arenas, pero y las otras 80 dónde están. Tenemos información de que
serán procesadas para el consumo humano, ¿quién aclara eso?”.
- Pero se está llevando a cabo un proceso de evaluación que tendrá que tomar todo eso en cuenta…
- “Ese proceso, que permitirá la expansión de la industria, es poco
transparente y con irregularidades, por ejemplo, en Tierra del Fuego.
Aquí real participación de la población no hay. Magallanes no merece
repetir lo que pasó en Los Lagos”.
- ¿Y qué se debe hacer entonces?
- “Lo primero que se tiene que hacer es un proceso de evaluación de
los pro y los contras de permitir la masificación de la industria. El
98% de la producción se exporta, cuál es la ganancia. El trabajo es mal
remunerado, con alta accidentabilidad y con falta de infraestructura.
Por el contrario, contamina el borde costero con químicos y desechos
orgánicos, daña el paisaje de uno de los principales destinos turísticos
del país y uno de los tres lugares menos intervenidos del mundo, con
una biodiversidad única”.