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Dr. Guillermo Figueroa del INTA, en caso Cristal Violeta:
“EL ARGUMENTO DE SALMONCHILE ES DEMASIADO POBRE E INCONSISTENTE”
Santiago de Chile, 19 de marzo de 2007. (Ecoceanos News)— A raíz del hallazgo de brochetas de salmón contaminadas con cristal violeta en Inglaterra, cuya materia prima era chilena, se ha puesto nuevamente en tela de juicio el sistema de control sanitario de los alimentos exportados desde el país. En entrevista con Ecoceanos News, el Dr. Guillermo Figueroa, encargado del Laboratorio de Microbiología del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile (INTA), dijo “estos casos pueden suceder cuando no existe un eficiente control interno que prevenga los problemas”.
Agregó que “si el país, y no la empresa, tuviera un control interno de buena calidad, se hubiera detectado el salmón contaminado en Chile y no afuera”.
El profesional señaló que “no sacamos nada con no tener transparencia a nivel interno porque resulta que todas las empresas extranjeras y los gobiernos extranjeros saben que Chile cometió un error”.
Refiriéndose al rol de las organizaciones de consumidores y de la transparencia en la información el Dr. Figueroa dijo que “en nuestro país se requiere dar pasos adelante para hacer que toda la información disponible sea transparente. En Estados Unidos, si hay una reunión de una empresa con el Estado, nunca se lleva a cabo si no están los consumidores. Eso es transparencia”.
“En Chile los consumidores tienen que batírselas como puedan para lograr obtener información. No son favorecidos, el sistema los ve como parias y es justamente lo contrario”, opinó.
En cuanto a las declaraciones de SalmónChile referidas a que “el químico cristal violeta no se utiliza en la industria nacional”, el Doctor del INTA dijo que “no podemos echarle la culpa a quien elaboró las brochetas, porque quien en su delirio podría pensar que le agregaron cristal violeta a un producto ya cosechado, a un producto ya fileteado. Es una cuestión que no resiste la menor consideración. El argumento de SalmónChile es demasiado pobre e inconsistente”.
- Hay un progresivo cuestionamiento a las industrias productoras de alimentos por el uso de sustancias como los antibióticos y otros químicos. ¿Cual tendría que ser la tendencia que deberían asumir estos sectores en el marco de querer convertir a Chile en una potencia alimentaria?
- Una parte de la industria alimentaria mantiene una antigua forma de trabajar en la cual la venta de los productos se destinaba solamente al consumidor nacional. Es decir muchos de los productores son menos exhaustivos en la calidad e inocuidad cuando su producto va a consumidores nacionales. Cuando las empresas empiezan a enviar sus productos al extranjero comienzan a percibir que procesos o productos con los que en Chile no parecen haber quejas, afuera no se aceptan. Ese es el principal problema.
Chile tendrá y está haciendo un esfuerzo por ponerse al día en las metodologías modernas para identificar residuos y patógenos en los alimentos. Eso significa, que no es solo que no se quiera identificar, sino que muchas veces no se dispone de la infraestructura, los equipos, ni las capacidades profesionales para identificar algunos residuos o los niveles tan bajos, como son los que han fijado en las normativas de los países desarrollados. De tal forma, que cuando dicen que están analizando el verde malaquita y que ninguno de nuestros productos tiene esta sustancia, a lo mejor lo están haciendo conforme a una realidad que se dispone, pero el equipo con que están haciendo el estudio no tiene la sensibilidad para detectar las trazas o los residuos a los niveles que fijan los países compradores.
De tal forma, que tenemos un problema que suele ser doble, por un lado la carencia de la infraestructura apropiada y por otra lo insuficiente del tipo instrumental disponible, que no obstante cumplir con las normativas nacionales, no lo son para los exigentes estándares externos. Ese es un problema serio. Para cerrar esta brecha el país tiene que generar un sistema o una red de laboratorios que sea capaz de estar al día en las técnicas más modernas y la sensibilidad de los equipos más modernos del mundo. Porque si queremos competir con el mundo desarrollado eso es imprescindible. O sea, lo que sirvió por muchos años para Chile, hoy día no sirve para los estándares que fijan los países en que la preocupación por la inocuidad de los alimentos está en primer lugar, y en todas las tomas de decisión.
- En Estados Unidos está la FDA y en la Unión Europea está SANCO. Pero en Chile hay varias oficinas públicas que tienen que ver con estos temas como el SAG, el Sernapesca, el ISP, el Minsal, incluso hasta Aduana. ¿Cómo debería enfrentar el Estado chileno esta duplicidad de roles?
- Usted misma me está dando la respuesta. Mientras en EEUU existe la FDA y en Europa la Food safety Authority, es decir esta actividad está centralizada en una única autoridad, en Chile radica en varias entidades separadas y que muchas veces no trabajan en forma armónica y coordinada. Es así como existe Sernapesca, el SAG, el Minsal y otras. Esa es la respuesta a su pregunta. Chile necesita tener una autoridad única para dedicarse a esas materias. El país ya ha dado algunos pasos para alcanzar esta meta. El Gobierno de Lagos, creó la Agencia Chilena de Inocuidad Alimentaria (ACHIA). Ya se ha formado un Comité directivo de esta Agencia, está la ley, pero falta su Reglamento. Entonces, se requiere que haya una entidad única. No es posible que un importador o exportador tenga que golpear cinco puertas para saber como proceder.
- ¿En que etapa se encuentra dicho Reglamento?
- No lo sé. Es una buena pregunta. No puede entrar en ejercicio una ley por muy bien que haya sido promulgada por el señor Lagos, y a esta altura el Reglamento todavía no está. Cuando un país tiene un problema alimentario, tiene un interlocutor, como en el caso de EEUU con la FDA.
Es un muy buen tema, para saber cuando el país podría contar con esta Agencia, que haga esta interlocución válida frente a otras semejantes de los países desarrollados.
- ¿Que le parece el hecho que la producción de salmones originados en Chile presente diversos estándares de control sanitario dependiendo del mercado final de destino?
- Es porque nosotros carecemos de un estándar interno del más alto nivel y controlable. Si tuviéramos la capacidad de control suficiente por parte del Estado no tendríamos problemas. Los controles a la producción de alimentos de exportación en Chile los hacen en gran medida las empresas, lo cual es algo aceptado en el mundo entero, siempre y cuando el sistema HACCP (Sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control) esté articulado adecuadamente.
El sistema HACCP funciona en base a que la empresa propone un plan, y el Estado tiene expertos, profesionales que están a cargo de revisar, aprobar, reprobar o modificar el plan y mantener el control sobre éste en el tiempo.
No es una cuestión de solo papelería. Es como si yo abro un restaurante y el Estado determina si lo abro o no y después se despreocupa. El sistema HACCP no es así, no es que apruebe un plan y me despreocupo, sino que tengo que confirmar que ese plan se está cumpliendo en el tiempo. En los controles los inspectores de alimentos, ya no se analiza el producto final, sino que el plan HACCP que cada empresa tiene para cada uno de los productos que comercializa.
- ¿El Sistema HACCP fue implementado recientemente por Chile?
- Recientemente. Chile promulgó la ley y modificó el artículo 69 del Reglamento Sanitario de los Alimentos e incorporó el sistema HACCP. Sin embargo, en mi opinión no existen aún las capacidades técnicas suficientes para hacer un control efectivo y permanente de cada uno de los planes aprobados.
- ¿Estamos fallando en la fiscalización?
- Justamente en lo que fallábamos cuando teníamos el sistema antiguo que controlaba el producto final en vez de la cadena productiva. Hoy día están coexistiendo el sistema antiguo, es decir análisis del producto final, con el sistema HACCP.
- Es decir, no se ha implementado del todo. ¿Estamos en una suerte de marcha blanca?
- Se podría llamar así. A las empresas que exportan alimentos comúnmente se les exige que tengan montado el sistema HACCP, en base a los requerimientos de país importador. Entonces, cuando un país tiene HACCP es porque alguien lo está controlando, ese alguien radica en el país que compra. Chile tiene aprobado un sistema HACCP, pero escasamente su implementación se está controlando. En el único sector de la economía donde funciona adecuadamente es en el caso de Sernapesca, porque su implementación fue luego de la exigencia de la USDA de Estados Unidos. En dicha ocasión el proceso tardo mas de cinco años y contó con toda la cooperación de la agencia estadounidense. Hoy el control del sistema está en uso en el Sernapesca y no es controlado por el gobierno extranjero. En otras áreas del Gobierno la implementación del sistema HACCP no se ha implementado o está recién en su fase preliminar.
- En este caso, Chile se vio en la obligación de incorporar este sistema por las exigencias de los mercados internacionales.
- Absolutamente, vinieron de USDA y les dijeron señores los pescados y los mariscos son muy ricos, pero si no tienen el sistema HACCP no les compramos más. Afortunadamente junto con ello se comprometieron a ayudar, les trajeron los equipos, montaron técnicas y entrenaron profesionales desde Arica a Punta Arenas y lo echaron a andar. Eso para la agricultura no ha funcionado en forma similar. En el área del Minsal se está recibiendo ayuda del Gobierno de Japón (JICA).
- Organizaciones de consumidores se preguntan si las compañías salmoneras con base en Chile están evitando presentar certificados sanitarios, y utilizando países como Tailandia y otros, como una “puerta trasera” para entrar a la Unión Europea (UE).
- No creo que sea así, yo tendería a pensar que estamos principalmente commodities. Chile vende más commodities que productos elaborados con valor agregado. Entonces, es probable que usted se esté refiriendo al caso de salmón contaminado con cristal violeta. Si fuera por el lado que las organizaciones indican, para hacerle el quite a los controles, es una torpeza muy grande, porque igual los compradores se van a dar cuenta. Los controles en los países desarrollados se aplican a todos los productos. O sea, si llega un producto Nestlé éste es analizado exactamente como si fuera una lechera del Río Claro. Los controles son idénticos. Lo único que se diferencia en los países desarrollados es en la frecuencia del control. Los planes de muestreo, tienen que ver con la frecuencia con que ese productor, ese país o ese embarque presentan rechazos. Entonces, desde luego con Nestlé se aplica un plan, pero si lleva largo tiempo sin ningún rechazo, el plan se hace mucho menos exigente. Esa es la forma como se aplican los planes de muestreo.
- ¿Como evalúa la implementación de sistemas de trazabilidad en las industrias exportadoras de alimentos?
- Las industrias exportadoras tienen que cumplir con los sistemas de trazabilidad que los países de destino, están exigiendo, de tal forma que en nuestro medio han mejorado significativamente los productos que se exportan. Cada empresa usa el sistema de trazabilidad que más le conviene, y muchas el que le exige el país comprador. Pero, ¿cual es el sistema de trazabilidad de los productos nacionales?, esa debiera ser la cuestión. ¿En el mercado interno están usándose las mismas exigencias de trazabilidad, que les imponen los países de destino? La pregunta es si Chile debiera tener un solo sistema de trazabilidad.
- Al aparecer no, porque esto se implementa en base a las exigencias de los mercados internacionales.
- Exactamente. Es eso lo que deberían exigir las autoridades locales. Decir, señores ustedes son capaces de hacer trazabilidad en sus productos, sí o no, bajo el Ministerio que corresponda hasta que no haya la Agencia Chilena de la Inocuidad de los Alimentos. Eso es lo que tiene que hacer la ACHIA, no tendrían que haber 7 inspectores en salud, otros 4 en Sernapesca y otros 7 en el SAG, porque usted está dándose cuenta que se está multiplicando un número de gente y la gestión es muy mala.
- Las organizaciones apelando a los sistemas de trazabilidad, están solicitando a Sernapesca conocer cuales son los centros de cultivo de Marine Harvest y Aquachile, donde se produjo la contaminación con cristal violeta, incluyendo los documentos de importación/exportación, certificados sanitarios y otros documentos oficiales relacionados con el procedimiento exportador. ¿A que se debe la tardanza en la entrega de información, a la deficiencia en el sistema de trazabilidad o a la falta de transparencia?
- No podría dar una respuesta precisa, pero en el tema de trazabilidad con respecto a este producto contaminado con el colorante cristal violeta, el presidente de los exportadores de salmón dijo que nunca había escuchado tal nombre, que no conocía (esa sustancia). Entonces, yo creo que eso de algún modo muestra que aparentemente no existen estudios respecto a este tema en Chile. Yo busque bibliografía local respecto a la presencia de colorantes -como el cristal violeta- en salmones y el Google arrojó cero respuestas. No encontré ninguna publicación relacionada con estudios de uso de cristal violeta en producción de salmones, alimento para salmones y distintas fases de cultivo. Aparentemente esto refleja que no existe información local al respecto y el único que la podría tener o debería tener son las industrias involucradas y el Sernapesca.
- De hecho, tras la detección de este salmón contaminado, Sernapesca anunció que se incluirá un monitoreo especial para detectar residuos de cristal violeta en el Programa de Control Sanitario. Algo similar ocurrió con los casos de verde malaquita, donde el sistema de control chileno no lograba detectar mínimas dosis, pese a que el fungicida estaba prohibido en los mercados internacionales.
- El problema como le vuelvo a repetir: uno es que no hay estudios locales y dos, hoy los temas de la calidad de la analítica o la sensibilidad de las metodologías usadas son cruciales porque en el mundo la gente preocupada de la salud del hombre y de la ecología están cada vez disminuyendo los tenores aceptables para estos productos en los alimentos. No es que exista un valor estático, sino que siempre va aumentando la exigencia, es decir bajando el valor de corte y entonces las metodologías muchas veces quedan obsoletas y no son capaces de detectar esos valores y por lo tanto se necesitan equipos nuevos, más modernos, más sofisticados, y desde luego equipos más caros, que muchas veces el país no dispone, para poder cumplir con estos requisitos
- Usted recién hablaba de la falta de estudios. En efecto, ni las oficinas estatales, ni las organizaciones empresariales, ni menos instituciones de investigación (universidades, etc.), tienen cifras de cuanta cantidad y que tipos de antibióticos se están usando en la salmonicultura. ¿Qué le parece esta situación?
- Bueno, hay una publicación del doctor Felipe Cabello en la Revista Médica de Chile, que alerta respecto a que son toneladas de antibióticos las que se usan en la producción de salmones. De tal forma que decir que no hay estudios, es decir que no hay autoridades competentes que hayan desarrollado esos estudios, pero desde luego el uso de estas drogas antimicrobianas es reconocida. No hay ninguna novedad en eso, se sabe que se usan.
- Además, no hay una normativa que regule el uso de antibióticos en la salmonicultura.
- La prueba de ello es que ingresan toneladas y toneladas de antibióticos al país. Ahora yo no sé cuanto de esos antibióticos son obtenidos con acreditación reconocida de importación. Pero, que eso pasa, pasa, y está en la publicación a la que le hago mención.
- Pescadores artesanales solicitaron que se dicte una normativa que regule el uso de antibióticos en la salmonicultura fuera incorporada al RAMA, pero las autoridades, en concomitancia con la industria, propusieron que la regulación se hiciera a través de un nuevo Acuerdo de Producción Limpia (APL)
- Es una forma de ir dando pasos a una producción más sana. Entonces, hay dos formas de hacerlo una por la vía lenta, de consenso, de ponernos de acuerdo y que libremente cada uno tome su decisión; y la otra es decir señores como lo hacen todos los países desarrollados esto no se puede usar.
- ¿A que responde a esta actitud de las autoridades, de optar –como usted dice- por la “vía lenta”?
- De algún modo el utilizar el camino lento, es no producir un quiebre entre las autoridades de Gobierno y las empresas, que han tenido tremendo éxito pecuniario. Las empresas han tenido un tremendo éxito en términos de ganancias. Desgraciadamente, las ganancias obtenidas son incalculables, pero la inversión para que el sistema se mantenga sin dañar el ecosistema, sin producir problemas a los consumidores, es mínima en relación a las ganancias que se obtienen. Los proyectos de investigación que existen y los fondos que “traen” los productores son mínimos en relación con las ganancias, lo que es peor muchas veces cuando requieren respuestas para problemas acuden a investigadores extranjeros no respondiendo con la responsabilidad social de toda buena empresa contribuir al desarrollo local de innovación-investigación.
- ¿Qué valor tiene en la actualidad el concepto de transparencia en la producción y acceso a la información por parte de los consumidores acerca de cómo y con qué se elaboran los productos alimenticios?
- Yo creo que ese es un tema sumamente relevante. En nuestro país se requiere dar pasos adelante para hacer que toda la información disponible sea transparente. No es posible, primero tenemos el problema serio que las organizaciones de consumidores no tienen, pero ni cerca, el poder, la capacidad y la fuerza que tienen asociaciones de los países desarrollados. En Chile son muy poco escuchadas. Yo creo que una de las formas como debería funcionar esto es que dado los tremendos ingresos que tienen estas empresas exportadoras, un porcentaje debería ser entregado a las organizaciones de consumidores para que estas hagan uso de alegatos, mantener el trabajo que están haciendo, con tremendo esfuerzo y sin recursos. En Estados Unidos si hay una reunión de una empresa con el Estado, nunca se lleva a cabo si no están los consumidores. Eso es transparencia. Significa que no hay ninguna decisión por simple que parezca en la cual los consumidores no están presentes. Tienen que estar presentes, porque son los indicados y no es que le estén haciendo un favor, la ley lo establece.
Eso funciona hoy día en Estados Unidos y Europa, pero en Chile no. En Chile los consumidores tienen que batírselas como puedan para lograr obtener información. No son favorecidos, el sistema los ve como parias y es justamente lo contrario.
- Sernapesca fue notificada oficialmente el 22 de febrero por la Agencia de Estándares Alimentarios del Reino Unido (FSA) que la materia prima de las brochetas de salmón habían sido elaboradas en Tailandia con materia prima chilena. Sin embargo, el servicio estatal optó por entregar esta información a las propias compañías salmoneras denunciadas y a SalmonChile. Se esperaba que Sernapesca diera a conocer este hecho de manera pública. No fue así, y fueron los propios "regulados", quienes entregaron dicha información.
- Eso le muestra el tipo de transparencia que tenemos. El tipo de percepción que tenemos respecto a los consumidores. Es decir, no es cosa de dañar al país, el hecho que nosotros reconozcamos que aparentemente se cometió un error y que algo se estuvo haciendo mal. No es que estemos tratando de perjudicar al país, de echar abajo la economía, ni de arruinar los planes del Gobierno. Tiene que ver con un sistema de transparencia, porque de otro modo no nos creen.
El problema es que eso puede suceder cuando no existe un eficiente control interno que prevenga los problemas. Entonces, si el país, y no la empresa, tuviera un control interno de buena calidad, se hubiera detectado el salmón contaminado en Chile y no afuera. Cuando pasa afuera el golpe es muy fuerte. Nosotros no sacamos nada con no tener transparencia a nivel interno porque resulta que todas las empresas extranjeras y los gobiernos extranjeros saben que Chile cometió un error. No podemos echarle la culpa a quien elaboró las brochetas, porque quien en su delirio podría pensar que le agregaron cristal violeta a un producto ya cosechado, a un producto ya fileteado. Es una cuestión que no resiste la menor consideración.
- El argumento de SalmonChile entonces es…
- El argumento de SalmónChile es demasiado pobre e inconsistente. Y es que desde el punto de vista de para que se usa este colorante, no tiene ningún sentido que lo vayan a aplicar después que el producto está fileteado y refrigerado o congelado.*****FIN***** |
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