Fundación Libera advierte la existencia de indicadores concretos de trabajo forzado en la agricultura y, especialmente, en la salmonicultura chilena, destacando como caso crítico la alta mortalidad de buzos en esta industria transnacional. La organización urge a avanzar en una legislación efectiva y en una regulación más estricta del buceo profesional para proteger la vida y los derechos de las y los trabajadores.
Santiago de Chile, 18 de marzo de 2026 (Ecoceanos).- El reciente anuncio del Departamento de Comercio de Estados Unidos de iniciar investigaciones contra más de 60 países —entre ellos Chile— por la ausencia de políticas y prácticas eficaces para combatir el trabajo forzoso en las producciones destinadas a la exportación, constituye una señal de alerta relevante para el país, y activa la denuncia de la existencia de trabajo forzado en la salmonicultura industrial destinada a la exportación.
Así lo manifestó la abogada Carolina Rudnick Vizcarra, directora de Fundación LIBERA, quien precisó que diversos actores —entre ellos la sociedad civil especializada, la academia, organismos internacionales e incluso entidades estatales— han documentado la existencia de indicadores de trabajo forzoso en al menos dos sectores clave de la economía chilena: la agricultura y la salmonicultura.
“Desde Fundación LIBERA, hemos constatado la presencia de los 11 indicadores de trabajo forzado en ambas industrias. Un caso especialmente preocupante es el alto índice de mortalidad de trabajadores buzos en la industria del salmón durante los últimos 12 años”.
Estado debe reforzar la débil regulación laboral y del buceo profesional en la industria acuícola en Chile
Ante este escenario, Carolina Rudnick afirmó que las investigaciones impulsadas por el gobierno de Estados Unidos hacen urgente que el Estado de Chile fortalezca su marco normativo en dos dimensiones fundamentales. En primer lugar, es necesario avanzar en un régimen jurídico que tipifique y sancione de manera efectiva el trabajo forzoso, figura que actualmente no está adecuadamente establecida en la legislación nacional.
En segundo término, resulta clave reforzar la aún débil regulación del buceo profesional, cuya normativa —aprobada a fines del año pasado— dejó aspectos críticos sujetos a la dictación de un reglamento, especialmente en lo relativo a las condiciones contractuales.
Según la directora de LIBERA, para enfrentar de manera adecuada este proceso internacional, dicho reglamento deberá establecer los más altos estándares en materia de seguridad, higiene y condiciones laborales para los buzos de la industria salmonera. Asimismo, será fundamental incorporar las recomendaciones de organismos públicos especializados.
En este sentido, recordó que la Superintendencia de Seguridad Social elaboró en 2020 un estudio observacional sobre trabajadores buzos, en el que se establecen directrices claras respecto de cómo regular esta actividad, con el fin de resguardar efectivamente los derechos, la vida y la integridad física y psíquica de estos trabajadores.