Las denuncias de pescadores artesanales, junto a vecinos, empresarios del turismo local y organizaciones defensoras de la naturaleza, contra las operaciones ilegales y destructivas de la flota semiindustrial en la primera milla costera adyacente al Santuario de la Naturaleza de Cobquecura, evidencian un emblemático caso de corrupción y saqueo ambiental que afecta a los ecosistemas costeros nacionales bajo el amparo de la viciada «ley Longueira» de privatización pesquera.
Cobquecura, región de Ñuble, 03 de julio de 2025. (Ecoceanos News)– El 26 de junio en el Salón Municipal de Cobquecura, instituciones gubernamentales, organizaciones ambientalistas, especialistas en conservación marina y vecinos de la Región del Ñuble participaron en el Seminario “Problemáticas del Borde Costero: impacto ambiental de las flotas semiindustriales en la biodiversidad marina y marcos de fiscalización” organizado por la Municipalidad de Cobquecura, a través de su Unidad de Medio Ambiente, el Servicio País y la comunidad local.
El seminario forma parte de un ciclo de actividades para visibilizar las problemáticas socioambientales que afectan a Cobquecura y a las comunidades litorales del país, para promover la articulación entre actores públicos, académicos, organizaciones comunitarias y de conservación marina.
Su objetivo fue generar un espacio de entrega de información, diálogo y reflexión sobre los desafíos que enfrenta el borde costero de Cobquecura ante las destructivas e ilegales operaciones pesqueras de la flota semiindustrial dentro de la primera milla, así como la urgencia de fortalecer y poner bajo la observación ciudadana los mecanismos de fiscalización que permitan proteger la biodiversidad marina de la costa de Ñuble.
El seminario contó con la participación de expositores como Pablo Carrasco Olivares, investigador de la Universidad de Concepción, Juan Carlos Cárdenas, director del Centro Ecoceanos, así como de profesionales del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) de la región, quienes abordaron aspectos relacionados con el funcionamiento de los ecosistemas costeros, las falencias de las herramientas y metodología de fiscalización, los impactos ambientales, económicos y sociales que generan las flotas semiindustriales en la zona, y la necesidad de avanzar a un modelo de gobernanza costera informado y participativo, donde la comunidad de la región asuma decisiones sobre su territorio.
La instancia permitió abrir el debate incorporando la voz de comunidades costeras que, como Cobquecura, dependen íntimamente de la salud del mar y sus ecosistemas.
Asistieron vecinas y vecinos de diversos sectores, quienes valoraron la oportunidad de informarse y ser protagonistas en la construcción de diálogos que lleven a comprender más sobre la temática y a mejorar propuestas para resguardar el patrimonio natural y cultural del borde costero.
La participación de la organización socioambiental Centro Ecoceanos se originó por su histórico acompañamiento a la comunidad local que defiende la rica biodiversidad marina de la costa del Ñuble, así como las acciones de resistencia comunitaria contra los intentos de la industria salmonera por instalar centros de cultivo en la zona, y los impactos de las flotas pesqueras de gran escala de la región del Biobío.
Su director ejecutivo, Juan Carlos Cárdenas, señaló que “las denuncias de pescadores artesanales junto a vecinos, empresarios de turismo local y organizaciones defensoras de la naturaleza contra las operaciones ilegales y destructivas de la flota semiindustrial en la primera milla costera adyacente al Santuario de la Naturaleza de Cobquecura, evidencia un emblemático caso de corrupción y saqueo ambiental que afectan a los ecosistemas costeros nacionales bajo el amparo de la viciada «ley Longueira» de privatización pesquera».
Cárdenas agregó que “es paradójico que las operaciones de pesca ilegal de la flota semiindustrial en la primera milla costera se desarrollan en paralelo con las masivas capturas autorizadas de manera ‘temporal’ por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura para esta misma flota que opera al interior de las restantes millas destinadas a la pesca de pequeña escala».
Para el médico veterinario, estas actividades «permiten que las grandes empresas productoras y exportadoras de la billonaria industria de la harina de pescado, depreden sobre la base alimentaria que sostiene la existencia de la colonia de lobos marinos comunes del santuario de la naturaleza, principal recurso turístico y económico de la comunidad de Cobquecura”.
El «caso Cobquecura» evidencia los efectos políticos, administrativos y ambientales de la corrupta Ley de Pesca 20.657, conocida como ley Longueira de privatización pesquera, la que impone limitaciones administrativas, legales, materiales y financieras al papel fiscalizador que debería cumplir Sernapesca.
Así lo expuso el director de Ecoceanos, quien explicó que esto ocurre «mientras los empresarios infractores prefieren pagar irrisorias multas por cometer las denominadas ‘faltas a la normativa’, y continuar violando impunemente la legislación, lo cual le generan billonarias ganancias provenientes de la pesca ilegal, cuyas capturas masivas ya triplican las capturas autorizadas”.
En este contexto, llamó a la ciudadanía de Cobquecura y de la región de Ñuble a organizarse, coordinarse con otros movimientos ciudadanos y movilizarse de manera informada y propositiva para detener las políticas gubernamentales y las corruptas administraciones ecocidas que afectan gravemente a las comunidades costeras, recolectores de orilla, empresarios locales y pescadores de pequeña escala.